Deserción y retención estudiantil

La deserción estudiantil es hoy un fenómeno que preocupa a todas las instituciones educativas. Mas aún, en un país con altas tasas de abandono y con un mercado educativo privado, altamente competitivo. Por ello, las acciones estratégicas a realizar, deben ir desde el incremento de la satisfacción de padres y alumnos con la calidad educativa, hasta el fortalecimiento de la reputación la imagen y la marca de cada colegio o universidad

EDUCATION

Mario Gutiérrez

3/7/20262 min read

man and woman sitting on chairs
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¿Cuáles son las causas que originan la deserción?, ¿Qué se hace comúnmente para mitigar las diferentes formas de abandono? ¿Qué estrategias se pueden aplicar? Partiendo de las cifras de abandono, la OCDE realizó un estudio latinoamericano en el 2023, señalando que existe un 44,3% de deserción estudiantil, principalmente por motivos familiares, económicos o en el caso de universidades, de vocación.

En otra investigación del 2016, de la USC de California, se definen varios tipos de retención, a partir del concepto de “retener”: “Hacer que permanezcan los estudiantes en el sistema o institución educativa hasta graduarse”, identificando cuatro tipos de ejes de retención: 1. Retener al alumno hasta que complete un curso. 2. Retener dentro de una facultad. 3. Retener en una institución 4. Retener en el sistema educativo.

Dependiendo del objetivo de cada área de gestión, se aplican diversas acciones, partiendo de un diagnóstico específico en cada institución, y definiendo 4 ejes estratégicos para guiar las acciones: sociales, educativos, comerciales y comunicacionales, que son la base para una estrategia, no solo de marketing, sino institucional.

  1. Eje social: Son las deserciones basadas en problemas familiares o individuales, por temas de financiamiento o psicológicos. La estrategia debe asumirla el área de bienestar y enfocarse en la familia, para encontrar soluciones viables.

  2. Eje educativo: Son las deserciones de cursos o de periodos, cuya acción debe estar a cargo del área académica, para reforzar y apoyar al estudiante en sus habilidades y competencias de aprendizaje, y el reconocimiento de la calidad educativa.

  3. Eje comercial: Es la deserción de alumnos y padres, nacida de la incoherencia o “gap” que se crea entre lo que se ofrece y lo que se brinda, donde el foco debe estar en fortalecer la atención personalizada, la eficiencia de los servicios, y la experiencia positiva compartida o “word of mouth” (WOM)

  4. Eje comunicacional: Es la deserción motivada por la falta de comunicación y promoción de la identidad y la cultura institucional, que integra a la comunidad y genera sentimientos de pertenencia, donde el foco debe estar en la comunicación interna, la comunicación de imagen y la reputación organizacional

En resumen, la retención parte de la satisfacción plena de padres, alumnos y egresados con la institución educativa, y también la forma en que la comunidad interesada en la educación, evalúa la eficiencia de colegios y universidades. Se trata de la percepción y opinión compartida, que se plasma en una reputación positiva de los centros educativos, y se evidencia en su capacidad para atraer a los mejores estudiantes y profesores.

Si implementamos estrategias por tipo de deserción, generaremos efectos que van desde la satisfacción y el reconocimiento generalizado, hasta los aportes que cada colegio o universidad genera a la sociedad, en función del nivel educativo, la calidad profesional, la movilidad social, la mejora de los ingresos, y en el largo plazo incluso a disminuir la pobreza, a partir de implementar múltiples medidas de retención.